La vida en el mercado San Miguel: Ana María Solís y su historia de superación

Tiene 54 años de trabajo en el mercado municipal y una vida marcada por el esfuerzo. Luego de enfrentar una dura enfermedad que puso en riesgo su vida, Ana María logró recuperarse y volvió al lugar que considera su segundo hogar.

Ana María Solís lleva 54 años en el mercado San Miguel. Su historia es la del esfuerzo diario, marcada por el trabajo incansable y el pilar fundamental que representan sus hijos en el ritmo de su familia. Sin embargo, hace un tiempo, la salud le jugó una mala pasada: una enfermedad grave la llevó a una internación y a enfrentar seis intervenciones quirúrgicas que debilitaron su cuerpo e hicieron tambalear su espíritu.

Con una fe inquebrantable, el apoyo de sus seres queridos y la pericia de los profesionales, comenzó una recuperación lenta. Pero el golpe físico también caló en lo emocional, hundiéndola en una profunda depresión que le impedía incluso levantarse de la cama. Fue entonces cuando llegó Rosita, una caniche negra que transformó su realidad.

Hoy, su perrita de compañía ha vuelto a encender ese espíritu luchador. Ana María está nuevamente cada día en su puesto del mercado, al cual se puede acceder ingresando por Peatonal La Florida, Sector A local 29, al final del pasillo izquierdo.  En su local se puede encontrar una gran variedad de productos, como aceite de oliva, condimentos, yerbas medicinales y productos naturales.

Para ella, el trabajo no es solo su sustento diario, sino su alimento espiritual. Ana María es un ejemplo de resiliencia: una prueba viviente de que, con voluntad y compañía, siempre se puede salir adelante.