Las ganas de progresar y la búsqueda de nuevas oportunidades se encuentran en los Centros Integradores Comunitarios de la ciudad. Una muestra de ello es la historia de Pamela Alfaro, vecina de la zona sudeste que, tras cumplir con su jornada laboral diaria, asiste de manera fiel a las clases del taller de colocación de cerámicos, dictado de manera articulada por la Municipalidad y el Centro de Formación Profesional N.º 3166.
A pesar de las exigencias cotidianas, Pamela encontró en este trayecto formativo una herramienta clave para su desarrollo personal y económico. «Me gusta hacer de todo; trabajo y después me vengo a las clases a aprender. Como mujer quiero salir adelante y tener algo propio a mano», expresa con entusiasmo.
Asimismo, reflexiona sobre el valor de estas propuestas abiertas a la comunidad: «Algunas personas no pudimos estudiar en su momento por dedicarnos a ser mamás, pero ahora tenemos la posibilidad de aprender un oficio y lograr una salida laboral real».
Dentro de la clase de colocación de cerámicos, el profesor Celso Ruiz abordó la unidad de mosaiquismo. Aunque por el momento Pamela realiza piezas pequeñas destinadas a obsequiar a sus familiares, como retratos y espejos, ya proyecta el lanzamiento de su propia marca para comercializar sus creaciones a través de las redes sociales.
El instructor Ruiz remarcó la rápida inserción laboral que ofrecen estas capacitaciones y adelantó que el ciclo lectivo culminará el próximo 12 de diciembre con una gran exposición abierta al público para mostrar los trabajos elaborados por los alumnos.
Las clases de cerámica se dictan los lunes, martes y miércoles de 19.00 a 22.30. en las instalaciones del CIC «Carlos Xamena» de barrio Solidaridad (ubicado en la esquina de Avenida Fortín Cedolini y Angastaco).





