La Municipalidad de Salta continúa impulsando el Plan de Muralismo en diversos puntos de la ciudad, orientado a revitalizar la infraestructura urbana y poner en valor los espacios de encuentro vecinal. En esta oportunidad, la plaza de la Juventud de barrio Portezuelo sumó un nuevo diseño en técnica de mosaiquismo que transforma la fisonomía del lugar y acompaña las obras de parquización e iluminación de la zona.
La obra estuvo a cargo de la arquitecta y mosaiquista María Laura Flores Páez, profesional con más de 20 años de trayectoria cuyo trabajo ha sido reconocido y requerido en Argentina, Brasil y México.
La intervención se proyectó de forma envolvente sobre la plataforma central del predio para garantizar su visibilidad desde distintos ángulos, impactando de manera directa en quienes ingresan a la ciudad por ser un punto colindante a uno de sus accesos principales.
El diseño rescata la identidad paisajística local e integra elementos del entorno inmediato. «Se buscó interpretar un poco más la esencia de los cerros, aportar color y jerarquizar la nueva escalinata que conecta con los recorridos y miradores», explicó Flores Páez. Asimismo, la especialista destacó el valor del mosaiquismo, basado en el corte e integración de azulejos, como una disciplina de alta durabilidad que potencia el atractivo turístico y estético del lugar.
Un eje central fue la participación activa de los vecinos del barrio, quienes colaboraron en el proceso de elaboración. Esta modalidad de trabajo conjunto busca consolidar el sentido de pertenencia y garantizar el cuidado de la infraestructura a largo plazo.
«Cuando las plazas se recuperan con color, luz y mantenimiento, la gente vuelve a usarlas y habitarlas. La respuesta de la comunidad al involucrarse directamente en el proceso es fundamental para que sientan el espacio como propio», agregó la artista, quien además resaltó el acompañamiento del equipo municipal en las tareas de logística, limpieza y delimitación de la plaza.




