El Museo de la Ciudad vivió ayer un cierre colmado de emoción y participación con la despedida de la muestra “Michi Mundi”, una propuesta que celebró los 37 años de trayectoria de El Taller Azul y reunió producciones de niños junto a obras de artistas plásticos y poetas salteños.
Vecinos, familias y turistas acompañaron la jornada especial que combinó lectura de poemas, música en vivo y coplas, en un clima cálido y festivo.
Durante casi tres meses en exposición, desde diciembre y a lo largo de toda la temporada de verano, la muestra convocó a más de 4.500 visitantes que recorrieron las salas y disfrutaron de esta propuesta.
Los alumnos de El Taller Azul compartieron sus propios textos junto a poetas y músicos invitados, generando un encuentro intergeneracional atravesado por la palabra y el arte.
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la interpretación de Duetto buffo di due Gatti, con Milagro Bosso Galli en piano, junto a Agustina Vidal y Ana Issa. También se destacó el estreno de “El gatorrante”, una composición de Silvia Katz especialmente creada para esta despedida, interpretada por Leo Goldstein en piano y Gaby del Cid en voz y viola, que aportó un cierre original y emotivo a la velada.
La directora del Museo de la Ciudad, Gracia Martínez, destacó la importancia del evento y la respuesta del público: “Estamos cerrando esta exposición que inauguramos en diciembre y que estuvo durante todo el verano, lo que permitió que muchas familias, niños y también turistas se acercaran. Más de 4.500 personas pasaron por el Museo y dejaron sus mensajes. El mundo de los gatos fascina tanto a grandes como a chicos y estamos muy felices de terminar así, con esta gran celebración acompañados por músicos y poetas de la ciudad que apoyan el desarrollo artístico de los niños”.
Asimismo, remarcó el compromiso del espacio con los artistas locales: “Los chicos trabajaron todo el año construyendo sus propios personajes a partir del universo del gato, y en la sala superior nos acompañaron artistas salteños que realizaron obras especialmente para esta muestra. Para nosotros es fundamental abrir las puertas del museo a los artistas locales y, en esta oportunidad, especialmente a los niños, porque creemos que estos espacios son un gran impulso para que sigan creando y se expresen con libertad”.
Por su parte, Silvia Katz a cargo de “El Taller Azul”, expresó su emoción por la gran convocatoria: “Estamos muy contentos, hubo muchísima gente y los chicos estaban felices. Fue muy lindo verlos leer junto a los adultos. Para mí, las producciones de los chicos tienen el mismo valor que las de los adultos. En el taller trabajamos artes plásticas y literatura experimental: leemos, escribimos y producimos. Es maravilloso que existan estos espacios para que los niños de Salta puedan mostrar sus libros, pinturas y poemas”.
La muestra “Michi Mundi” cerró así una etapa marcada por el encuentro entre generaciones, el juego creativo y la integración de las artes visuales con la literatura y la música, reafirmando al museo como un lugar abierto a la comunidad y a la expresión artística local.








